Una integración, un quiebre
Autora de la reseña Natalia Verón
Muestra Clase ve (1979-2009)
Espacio Centro Cultural Recoleta
Artista Fernando “Coco” Bedoya
Curadora Jimena Ferreiro Pella
Técnica(s) Serigrafía, pintura, grabado, otras
Inauguración 06-02-2009
Cierre 08-03-2009
“Quiero que el arte sirva como lenguaje que comunique” diría Pablo Suárez en el año 1993, y quizás sea ésta una frase que identifique también a las obras del peruano Fernando Bedoya expuestas en el Centro Cultural Recoleta. La misma abarca la obra del artista desde el año 1979 hasta la actualidad.
Las obras de Bedoya tratan una temática, sobre todo, política y social; aunque es difícil clasificarlo, tampoco sería necesario hacerlo ya que su trabajo posee voz propia. Lo que sí podemos decir es que Clase Ve busca una integración, un quiebre.
Encontramos presente una visión crítica, la búsqueda de una forma distinta de percibir lo que nos rodea y la técnica utilizada por el artista, la serigrafía, es la forma más clara de demostrar esto: esta técnica permite la creación en “serie”, pero sobre todo logra fuertes depósitos de tinta con lo que se obtienen colores vivos con resistencia y permanencia sobre todo al aire libre. Entonces al encontrarnos frente a las creaciones del artista impacta al espectador tanto la imagen como el color elegido en las mismas.
No debemos olvidar que Bedoya practica tanto la práctica artística individual como la colectiva: traemos esto a colación ya que una de las características de la búsqueda de un arte con carga política es el trabajo colectivo, y la técnica de la serigrafía permite este trabajo en serie y mutable. El mismo artista dijo al respecto: “El grabado es un trabajo colectivo, y por eso permite discutir la obra en vivo y es una técnica barata. Una mesa de serigrafía puede producir una comunicación masiva y social. El hecho de poner en funcionamiento herramientas para expresarnos colectivamente te permite avanzar y comunicarte de una manera distinta. Lo que me interesa es la relación con las personas para visibilizar mejor las cosas subjetivas que así se vuelven más originales.”
También podemos encontrar en esta muestra pinturas, grabados, videos y objetos además de las serigrafías.
El lenguaje elegido es claro e interactúa con el espectador; no se necesitan imágenes difíciles ni raras: podemos encontrar desde un símbolo fálico hasta símbolos de las artesanías peruanas. Este mismo lenguaje nos muestra las críticas políticas constantes dentro de la sociedad en la cual vivimos. Son obras que buscan reflejar una realidad social, una realidad de la vida cotidiana con un lenguaje simple, comprensible y claro: cualidades primordiales para que cualquier espectador pueda disfrutar de lo que esta viendo. No es un arte pensado para los entendidos, como a muchos les ha gustado denominar, sino para todo aquel que quiera compartir una visión crítica y para el que no quiera compartirla también.
“Coco” Bedoya realizó su taller de arte serigráfico La Estampa en la cárcel de mujeres de Ezeiza, y también en la década del ochenta trabajó en un proyecto artístico junto a las madres de Plaza de Mayo. Él mismo declaró que considera al arte como un agente de cambio, como un sujeto que hace tomar conciencia a uno mismo de las capacidades propias. Es por eso que es de gran importancia la asistencia y la concurrencia que poseen sus talleres. También realizó esta experiencia en unidades psiquiátricas y con chicos de la calle.
Clase Ve nos permite descubrir a un artista, jugar con sus obras, percibir una mirada crítica pero sobre todo sentirse incluido y conectarse con una forma distinta de percibir el mundo.
Las obras de Bedoya tratan una temática, sobre todo, política y social; aunque es difícil clasificarlo, tampoco sería necesario hacerlo ya que su trabajo posee voz propia. Lo que sí podemos decir es que Clase Ve busca una integración, un quiebre.
Encontramos presente una visión crítica, la búsqueda de una forma distinta de percibir lo que nos rodea y la técnica utilizada por el artista, la serigrafía, es la forma más clara de demostrar esto: esta técnica permite la creación en “serie”, pero sobre todo logra fuertes depósitos de tinta con lo que se obtienen colores vivos con resistencia y permanencia sobre todo al aire libre. Entonces al encontrarnos frente a las creaciones del artista impacta al espectador tanto la imagen como el color elegido en las mismas.
No debemos olvidar que Bedoya practica tanto la práctica artística individual como la colectiva: traemos esto a colación ya que una de las características de la búsqueda de un arte con carga política es el trabajo colectivo, y la técnica de la serigrafía permite este trabajo en serie y mutable. El mismo artista dijo al respecto: “El grabado es un trabajo colectivo, y por eso permite discutir la obra en vivo y es una técnica barata. Una mesa de serigrafía puede producir una comunicación masiva y social. El hecho de poner en funcionamiento herramientas para expresarnos colectivamente te permite avanzar y comunicarte de una manera distinta. Lo que me interesa es la relación con las personas para visibilizar mejor las cosas subjetivas que así se vuelven más originales.”
También podemos encontrar en esta muestra pinturas, grabados, videos y objetos además de las serigrafías.
El lenguaje elegido es claro e interactúa con el espectador; no se necesitan imágenes difíciles ni raras: podemos encontrar desde un símbolo fálico hasta símbolos de las artesanías peruanas. Este mismo lenguaje nos muestra las críticas políticas constantes dentro de la sociedad en la cual vivimos. Son obras que buscan reflejar una realidad social, una realidad de la vida cotidiana con un lenguaje simple, comprensible y claro: cualidades primordiales para que cualquier espectador pueda disfrutar de lo que esta viendo. No es un arte pensado para los entendidos, como a muchos les ha gustado denominar, sino para todo aquel que quiera compartir una visión crítica y para el que no quiera compartirla también.
“Coco” Bedoya realizó su taller de arte serigráfico La Estampa en la cárcel de mujeres de Ezeiza, y también en la década del ochenta trabajó en un proyecto artístico junto a las madres de Plaza de Mayo. Él mismo declaró que considera al arte como un agente de cambio, como un sujeto que hace tomar conciencia a uno mismo de las capacidades propias. Es por eso que es de gran importancia la asistencia y la concurrencia que poseen sus talleres. También realizó esta experiencia en unidades psiquiátricas y con chicos de la calle.
Clase Ve nos permite descubrir a un artista, jugar con sus obras, percibir una mirada crítica pero sobre todo sentirse incluido y conectarse con una forma distinta de percibir el mundo.
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